Cada vez es más frecuente escuchar en los medios hablar de Big Data y cómo el Big Data va a construir un futuro diferente al actual hasta un punto tal, que debido al constante bombardeo de noticias, uno tiene la sensación de estar viviendo una nueva burbuja tecnológica?

Parece que si una empresa no tiene un Big Data se está quedando atrás, que no va a poder competir en el mercado, y más de un departamento de IT[i] anda loco tratando de desarrollar un proyecto de Big Data porque el gerente ha leído un libro y “con esto hay que hacer algo”.

Lo cierto es que en España hay mucha confusión en torno a esta tecnología y muchos la comparan con el sexo adolescente: “todos hablan sobre ello, en realidad nadie sabe cómo hacerlo, todos creen que todos los demás lo hacen, así que todos aseguran que lo están haciendo” (Leonhard, 2014)

Así que como en todo, se hace necesario conocer y comprender exactamente qué es, de qué forma trabaja, cuál es el valor que podría aportar a nuestra empresa y cuáles serían sus implicaciones para nosotros.

Una vez tengamos claro que nuestro futuro pasa por el Big Data deberemos plantearnos:

  • ¿De qué datos disponemos?
  • ¿De qué datos deberíamos disponer?
  • ¿Cómo dispondré de esos datos de los que actualmente no dispongo?
  • ¿De qué manera impacta en mi modelo de negocio?
  • ¿De qué inversión y coste operativo estamos hablando?

Un profesor experto en Big Data nos comentaba que haciendo uso de esta tecnología, una empresa de helados, por ejemplo, podía estimar con una probabilidad del 95% de éxito la cantidad de kilos de helado extra que debía producir cuando subía medio grado la temperatura.

Si somos una empresa, que fabrica helados y tiene una distribución local o regional, bastará tener en cuenta la previsión meteorológica para fabricar  más o menos helado sobre la demanda “geolocalizada” existente. Incluso la empresa de helados podría sugerir recomendaciones a su red comercial sobre el tamaño de sus pedidos para disponer de helado “fresco” (valga la redundancia) todo el tiempo y sin agotar existencias.

Como vemos, todo esto, desde el punto de vista de conocimiento nos deja pasmados. Pero pongámonos el gorro de la empresa que fabrica helados. Para disponer de este modelo de estimación caben dos opciones:

  • o bien contrato una empresa consultora
  • o bien he tenido que contratar un ingeniero informático + científico de datos + servicios de un analista (amén de la inversión necesaria en infraestructura tecnológica)

La pregunta clave es ¿en cuanto se han de incrementar nuestras ventas de helados en los próximos X años para que el proyecto de Big Data me sea rentable? ¿Soy capaz de ajustar los tamaños de mis equipos de trabajo con tanta rapidez?

Me gusta mucho el enfoque que da Estrella Pulido Cañabate en la lección inaugural 2014-2015: Big Data, ¿solución o problema? Si queréis situaros en el tema, Estrella da una visión global, con conceptos claros y sencillos. Os animo a leerlo (comenzad por el párrafo 2 de la página 4) porque el Big Data, aunque esté dando sus primeros pasos en España, y en la actualidad, suponga una inversión por encima de sus posibilidades para muchas empresas españolas, es ya una realidad.

 

[i] IT: Information Technology: Tecnología de la información, informática.